jueves, 6 de agosto de 2015

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Son las 4:29 y he tenido que llamar a la policía local porque, en un piso de la acera de enfrente, llevan desde las once de la noche con música rollo mejicano y algún grito en plan ayayayayay dándolo todo. Me han despertado cuatro veces ya y estoy desesperada.
Me ofrecen venir a mi propio domicilio y hacer una medición de ruidos. Pues mira, yo sé que el cacharro no va a dar un nivel adecuado para denunciar con lo que no vamos a poder hacer nada. Así que les he tenido que decir que no, que a mi casa no vengan porque no les va a dar suficiente nivel y tampoco quiero un lío por esto. Pero que si reciben más llamas de queja que lo tengan en cuenta.
Yo no sé si es que la gente no aprecia su descanso, su derecho a estar en casa en condiciones, pero a mi me ha tocado cerrar la ventana y joderme de calor si quiero dormir, y aún así oigo un poco la música de vez en cuando.  Para un día que corre vientecito y yo tengo que estar con todo cerrado por una pandilla de desustanciados. Carajo, que cierren ellos su ventana. Yo sé que el verano está también para disfrutarlo, pero cuando tu  diversión afecta a otros, y no es para bien, habrá que saber cortarse un poco.
Hala, buenas noches o algo así. Feliz jueves.