jueves, 6 de agosto de 2015

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Son las 4:29 y he tenido que llamar a la policía local porque, en un piso de la acera de enfrente, llevan desde las once de la noche con música rollo mejicano y algún grito en plan ayayayayay dándolo todo. Me han despertado cuatro veces ya y estoy desesperada.
Me ofrecen venir a mi propio domicilio y hacer una medición de ruidos. Pues mira, yo sé que el cacharro no va a dar un nivel adecuado para denunciar con lo que no vamos a poder hacer nada. Así que les he tenido que decir que no, que a mi casa no vengan porque no les va a dar suficiente nivel y tampoco quiero un lío por esto. Pero que si reciben más llamas de queja que lo tengan en cuenta.
Yo no sé si es que la gente no aprecia su descanso, su derecho a estar en casa en condiciones, pero a mi me ha tocado cerrar la ventana y joderme de calor si quiero dormir, y aún así oigo un poco la música de vez en cuando.  Para un día que corre vientecito y yo tengo que estar con todo cerrado por una pandilla de desustanciados. Carajo, que cierren ellos su ventana. Yo sé que el verano está también para disfrutarlo, pero cuando tu  diversión afecta a otros, y no es para bien, habrá que saber cortarse un poco.
Hala, buenas noches o algo así. Feliz jueves.

lunes, 27 de julio de 2015

VACANTES

Todo maestro que conozca el mundillo de la educación pública, tiene una serie de días al año en los que funde la tecla de f5 del ordenador. Esos días donde salen plazas, vacantes, sustituciones, cómo queráis llamarlo. Pues uno de esos días es hoy. Yo llevo mil años en las listas de sustitución, pero como soy lo peor y siempre estoy estudiando algo más a la vez que la oposición, nunca he sacado una nota suficiente como para que llamen de listas.
El año pasado, conseguí una vacante singular de tres meses. Es una sustitución que, por sus características, no es de carácter obligatorio. En este caso porque era sólo un tercio de jornada. Pero bueno, trabajar ahí me ha permitido subir en las listas, por lo que hoy me encuentro la 121 de la lista de infantil-bilingüe y en buena posición para coger alguna vacante voluntaria.
Siempre que me dicen que la gente anda loca actualizando cada dos minutos, que tienen el estómago del revés y que no han podido dormir, pienso que son unos exagerados. Ya, hasta hoy. Hasta hoy que me pongo a pensar que si tengo opción, cogeré casi lo que haya, aunque me tenga que ir a tomar por saco de mi casa. Pero luego pienso que a lo mejor económicamente no compensa porque habría que mantener dos casas; luego pienso que es baremo y currículum y vale pena; y ya remato cuando me estreso pensando queque me pueda llegar una vacante obligatoria de las que no se pueden rechazar y me toque en el culo del mundo. Porque no olvidemos que quiero ir a la academia para preparar la opo, sigo en plena preparación bodil y que tener dos casas abiertas es un chorreo de dinero importante.

Estas neuras se me pasan al ratito, cuando pienso, que es mi vocación, que sigo luchando por ello y que si hay que estar un año separados, viéndonos los fines de semana, pues lo hacemos. Y a los dos minutos vuelta a empezar. Y este señores y señoras, es mi estado desde hace tres días. Cómo entiendo ahora lo que me contaban algunos maestros.

En próximos días os contaré si esto ha quedado en nada, de momento, o tenemos buenas nuevas.

Feliz semana.

lunes, 20 de julio de 2015

ESCRIBIR COMO VÍA DE ESCAPE

Hace dos años abandoné mi blog. Ya sabéis, me puede la pereza. Y esto es una constante en mi vida. Dos años después, la vagancia más suprema sigue apoderándose de mí. Pero llevo tiempo dando vueltas a la idea de volver al blog. Porque sigo en paro y me agobio; porque me caso en tres meses y quería compartirlo; porque estoy haciendo dieta y me he vuelto adicta a maquillajes, cremas y potingues varios; porque mi hermana se va a comprar un piso y me hace una ilusión tremenda ver lo feliz que está; porque terminé mi cuarta carrera, mi segundo máster y estoy embarcada en sacar el C1 y las opos de administrativo, que parece que se resisten.
Y, sobre todo, porque echo de menos esa época en la que solo tenía que ponerme delante de un folio en blanco (véase pantalla de ordenador) y todo fluía, todo mejoraba y se me aliviaban las cargas.
No sé si haré dos entradas o 200, pero aquí estoy y me gustaría quedarme.

Que paséis una feliz semana.