martes, 19 de marzo de 2013

MI PADRE

Como es el día que es, entrada doble. Mi padre es un crack. En mi época de adolescencia lo recuerdo como una figura inflexible, incapaz de dar un beso, metódico, pausado, inalterable, tímido,... Mi padre era un señor que si decías teta en su presencia se sonrojaba, un señor que si llegabas cinco minutos tarde te castigaba dos meses, un señor que te decía que él ya tenía la vida resulta, que yo sabría lo que hacía con mis estudios.
Mi padre es un hombre que ha sufrido mucho por estar separado de su familia. Demasiados viajes de trabajo, destinos lejanos, pérdidas de eventos familiares importantes,... El haber pasado media vida separado de nosotras hizo que papá no supiera bien como lidiar con tres mujeres y se le iba la mano con la disciplina. Los dos días a la semana que pasa en casa, nos decía que estudiáramos, ayudáramos y nos comportáramos por los cinco días que no había estado. Y eso era muy agobiante, sobre todo llegada cierta edad. Como contraposición a eso mi padre es un hombre que siempre ha tenido una paciencia infinita con nosotras, que le diéramos el disgusto que le diéramos, siempre nos apoyaba, que nos ha levantado cuando nos hemos caído y ha sabido tirarnos de las orejas sin humillarnos o hacernos sentir peor de lo que ya nos sentíamos por las meteduras de pata de turno.
Con los años las hijas hemos crecido y papá ha madurado. Ha aprendido que dar un beso no es una muestra de debilidad, que contar un chiste verde en familia es muy divertido. Ahora sabe que estar en un pedestal está bien porque lo ves todo desde arriba, pero si te bajas puedes tener una verdadera relación padre-hijas. Cuando papá aprendió a expresar sus emociones, aprendió que no hay nada mejor que una conversación insustancial con la familia, que decir te quiero y que te lo digan es lo mejor que puede pasar dentro de una familia. Aprendió que coger un calcetín y envolverlo como si fuera un regalazo es algo que en nuestra familia nos iba a dar horas de diversión.
En mi familia todos hemos crecido y madurado juntos y eso es impagable. Nunca imaginamos que podríamos tener la relación que tenemos ahora mismo con mi padre, al que no cambiaría absolutamente nada. Ahora tenemos un padre cariñoso, una persona con la que te partes de risa con sus ideas, un señor que te pone de los nervios con sus aventuras con las compañías telefónicas y alguien en quien te puedes apoyar porque saber que siempre va a estar ahí, te va a dar todo lo que necesites y te va a querer aunque te sientas la peor persona del mundo. Y aunque no lo digamos, él sabe que a sus dos hijas y su mujer las va a tener siempre haciendo piña con él para disfrutar de la vida y superar lo que nos venga.

FELIZ DÍA PAPÁ.

NO ES LO MISMO NO SABER QUE NO QUERER

Y me refiero a ese tipo de gente que directamente te dice: hazlo tú que lo haces mejor, es que yo no sé, mejor lo hacemos juntos,..., y al final te acaban cargando un marrón de espanto. Mi padre y mi novio son dos sujetos con tendencias a escurrir el bulto. Todo lo que sea atención telefónica o actividad de carácter escrito, sea castellano o sea inglés, termina recayendo sobre la que ahora escribe. Los dos son seres perfectamente válidos para la primera actividad, pero lo arreglan todo con frases lapidarias tipo: "es que yo me voy a poner nervioso", "es que me gusta que me lo hagas tú", "es que si se lo digo a tu madre se enfada" o "churrita es que estoy en una partida muy importante".
La segunda materia entiendo que puede ser más complicada. Padre de Atenea es competente en tres idiomas además del suyo propio, y tiene amplios conocimientos de hablar en público y, por consiguiente, de elaborar sus propios escritos. Novios de Atenea sabe divínamente cómo abrir el traductor de google para escribir "que te den por ****" y poder escribirlo en el juego de turno. Entonces, ¿Por qué esa manía de delegar?. Algunas personas son inseguras, lo acepto. Pero esto no es inseguridad, es comodidad y vagancia a partes iguales.
En la asociación en la que estoy ocurre exactamente lo mismo. Te piden que modifiques unas palabras en un documento en Word, gente que trabaja en oficina o en otras labores donde la informática se hace imprescindible. Como algunas somos tontas lo hacemos, una vez, otra vez, otra vez. Y cuando ya hemos modificado siete veces el documento, entonces nos dicen que no les gusta el formato y que hay otro que les gusta más. Y tú, como eres idiota, adaptas el formato nuevo, y te dicen que no, que solo te lo enseñaban para que lo vieras pero que ese formato es una mierda. Y ya es cuando te plantas, porque una cosa es la familia y otra los conocidos y dices que no modificas ni un documento más, que esa no es tu labor y que tienes mucho que hacer para perder el tiempo en cosas que no van a ningún sitio. ¿Sabéis lo que pasa entonces? Que la gente encima se ofende y quedas como una especie de ser insolidario que no ha querido ayuda en una buena causa.
Entre estas muestras llegamos a donde yo quería ir a parar en un principio: los trabajos en grupo. Si habéis ido a la universidad es posible que caso todos coincidáis en que el  trabajo en grupo a ciertas edades es una tocada de narices y nada productivo. En el instituto es otra cosa. Pero cuando ya tienes la edad que tienes, que te venga alguien diciendo: "ya lo retocas tú luego", "es que tú tienes más experiencia", "vamos a quedar para trabajar (yo pongo el ordenador que ya trabajas tú)". Oye, se me llevan los demonios. Y lo estoy viviendo ahora. Tengo numerosos trabajos en grupo y la mala suerte de coincidir con una de las chicas en todos los grupos. Ha llegado a tal punto su nivel que no le ha importado que haga yo su parte y la mía, que yo me ofendería. Me pregunta todos los días qué tiene que hacer ella en sus asignaturas de manera indiviual y me da las gracias por tenerla organizada. Incluso me pregunta fechas de cosas que están en documentos colgados en internet, y hasta cómo tiene que participar en debates cuyas instrucciones están a la vista. Y no es que la chica no sepa, es que no le da la gana.Es una persona con dos carreras y un máster incapaz de organizarse para hacer un trabajo universitario. Yo me pregunto cómo ha llegado a terminar sus estudios anteriores.
Y yo estoy de los nervios porque estoy bombardeada. Entre la asociación, la chica esta, que si no entrega pierde el derecho al trabajo en equipo con lo cual se me queda el grupo cojo y tampoco lo puedo permitir, mi padre y sus historias con las compañías telefónicas que dan para otro post, mi chico que me interrumpe de mis labores para preguntar como se dice cállate y mata enemigos, mi madre y mi hermana con los preparativos de la boda pero a ellas las perdono que estoy emocionada perdida, y mis propios trabajos. Como se puede deducir, ayer tuve un día calentito. Todos estos factores juntos. Devastación total. Y la mañana ha empezado igual, las ocho de la mañana con un whatsapp que ponia: "¿De qué tema va el debate de la asignatura X?. La madre que me parió. Y solo estamos a martes. Que no es que no quiera ayudar, pero leche, hay que fijarse un poquito y ponerle ganas al asunto.

Feliz martes.

miércoles, 13 de marzo de 2013

MI MEJOR AMIGO

Me encanta leer el blog de Yo fui a EGB. Soy de esas nostálgicas que echa de menos los anuncios de juguetes cuando llega la Navidad: los anuncios de Mediterraneo juguetes para compartir, los anuncios de Mattel, Micro Machine, Nenuco, Barriguitas, Play Mobil, Pin y Pon y un larguísimo etcétera. Echo de menos los bocatas de Tulipán, los dibujos de Isisdoro y Los Trotamúsicos. Bueno, el que sea de los 70/80 sabrá de lo que hablo. Pues bueno, hoy han hecho una entrada hablando del mejor amigo de EGB. Me ha parecido que al autor de la entrada le ha salido la nostalgia por todos los poros de la piel y me he puesto tierna. Yo, como hija de quien soy, he dado unas cuantas vueltas por las tierras españolas. Con doce años me trasladé de Granada a Tenerife. La época en la que casi todo el mundo tiene super amigos de la muerte para toda la vida, donde el concepto de amistad empieza a afianzarse para mí fue un poco trauma. Pasé de una clase con 43 niñas a un colegio mixto donde todos te miraban y escrutaban. Caí en un colegio particular, donde cada año iban y venían muchos niños nuevos, y en el que el primer días los veteranos iban de nuevo en nuevo viendo como podían joderle la vida. Y eso es así.
Lloré bastante los primeros meses, pero las cartas de las que fueron mis compañeras en Granada me ayudaron muchísimo. Si hubíéramos tenido internet por aquella época la cosa no hubiera sido tan abrupta. El caso, que leyendo esa entrada he recordado a la que era mi mejor amiga hasta sexto de EGB. Era una chica peculiar, independiente, que iba a su bola. Esto lo he visto con los años, por aquella época era mi amiga y punto. Nos seguimos escribiendo muchos años, pero lo que tiene la adolescencia, que te entra pereza para todo y las cartas se espaciaron hasta desaparecer. Con el boom del Facebook la conseguí encontrar, pero nunca me quiso responder ninguno de mis mails ni mensajes. No sé por qué. Por lo que averigüe su vida cambió mucho. Ahora es profesora y artista que expone y todo el tema. Imagino que ya no encajo en su vida.
A partir de séptimo lo que tuve fue un mejor amigo. Alguien a quien a día de hoy sigo queriendo muchísimo. A pesar de que solo viví dos años en Tenerife, el contacto siguió por muchos años, seis o siete diría yo. Nos lo contábamos todo, lo compartíamos todo y de pronto, un día desapareció. Y hace dos años, de pronto reapareció en mi facebook. He hablado largamente con él y entiendo que desapareciera, no de mi vida, sino en general. Y lo he recuperado. Nos estuvimos buscando durante años, preguntando a todo el mundo, pero su círculo y el mío no terminaban de coincidir. Hasta que por fin coincidió. Y no os imagináis la alegría que me llevé.
Yo vivo desubicada. Llevo en esta ciudad más de cinco años. Y tengo que decir con pena que yo no siento que tenga un verdadero mejor amigo, o amiga. Las circunstancias no se me han dado. Sé que hay gente que estará ahí siempre para mí si lo necesito, pero creo que toda mi vida he echado de menos tener una persona que haya estado ahí siempre, que me haya apoyado, animado, que por vueltas que haya dado, estuviera ahí. He tenido todo eso, pero a tiempo parcial y con distintas personas Y siempre he sido de esas personas que he valorado muchísimo la amistad, que pienso que a los amigos hay que cuidarlos para lo bueno y para lo malo. Pero a mí, por lo que sea, no se me ha dado la posibilidad de poder tener a esa persona, a mi persona. No sé si a estas edades estamos a tiempo de encontrar algo así, pero me gustaría creer que sí.
El que tenga eso en su vida, que lo valore y que lo cuide, porque no sabe lo que tiene realmente.
Feliz miércoles.

martes, 12 de marzo de 2013

EXAMEN EN MODO AVENTURA

Qué estrés más grande pasé el sábado con el examen del First madre mía. Después de una siesta lo recordaba y me reía, pero es que casi todo lo que tenía que pasar pasó de ocho a tres. Para empezar abrí un ojo en la cama por una pesadilla mortal que había tenido y pensé: "mmmmm, todavía me queda un minuto para que suene el despertador". Y un minuto, dos, tres, aquello no sonaba. Me levanto extrañada pero dando gracias a la pesadilla y veo que lo había puesto para que sonara entre semana. Benditos sean los terrores nocturnos.
Cuando salí, con tiempo, para coger el bus y luego el tranvía, vi que al autobús le quedaban doce minutazos para venir. No sé en vuestras ciudades, pero en la mía, en mi parada, y con ese autobús concreto, era una exageración: "no llego" pense´, y con razón. Así muté a mujer maratoniana y me fui con paso ligero a la parada de tranvía correspondiente. Cuando llegué el autobús que tenía que haber cogido todavía no había llegado allí. Cogí mi tranvía y conseguí llegar cinco minutos antes de que empezaran los llamamientos.
Me extrañó que estuviera todo el mundo, o eso pensaba yo, en la puerta de la facultad esperando, pero como encontré allí dos conocidos que se examinaban no le di importancia al hecho de que la puerta estuviera cerradísima. Pensamos que abrirían justo para la hora. Pero el tiempo pasaba y aquello no se abría ni con el Ábrete Sésamo de toda la vida. Por suerte, por azar, por aburrimiento, nos dimos cuenta que había un pequeño éxodo hacia el lateral del edificio. Y allí estaban, las puertas abiertas, con todos los carteles de entrar por aquí, exámenes aquí, aulas aquí.... La madre que os parió a todos, no podíais haber puesto un cartel en la puerta principal diciendo que se entraba por el lateral, no. Nos teníais que poner el modo aventura en DIFÍCIL.
A pesar de estos avatares conseguí llegar, sentarme y hacer las dos primeras partes que me resultaron más fáciles de lo que esperaba. Aunque sabía que lo difícil estaba por llegar. Después del descanso, una de las examinadoras nos dijo: "A ver si entramos un poquito más deprisa ¿no?". Cosa más borde no se ha visto. Yo por hacerme la heroína entre deprisa sí, pero el espacio entre hilera de mesas e hilera de sillas es estrecho por lo que en lugar de andar de frente tienes que andar de lado. Yo me cago en el señor que tuvo la idea de poner entre silla y silla un gancho para colgar ¿qué? a diez centímetros del suelo no puedes colgar nada porque está en el suelo de todas formas. Me clavé el gancho justo al lado de la espinilla. Hablando mal me di tal ostia que solté un gritito. Pero el vaquero seguía intacto, así que a pesar de que me estuvo doliendo todo el tiempo, no le di importancia. (El resultado es que tengo una raja de unos cuatro centímetros en la pierna con su sangre y todo que me hice de una forma inexplicable porque el pantalón está intacto).
¿Algo más tenía que pasar? Siiiiii. A la una y cuarto teníamos la última prueba, el listening, la de escuchar vamos. A los cuatro minutos de empezar, con una audición con ecos y sonidos metálicos, el sonido decidió morir. Fue bajando pooooooco a poco y la gente empezó a decir que no se oía y el otro examinador a decir que lo intentáramos, pero no. Totalmente imposible. Después de informarse del protocolo que debían seguir, acordaron llevarnos a otro aula, pero ay amigo, todas ocupadas. Tuvimos que permanecer 35 minutos sentados, mano sobre mano, esperando que el resto de las aulas terminaran para poder movernos, con el consiguiente malestar de aquellos que luego tenían el examen oral, los que habían quedado con sus churris y los que se hacían pis. Yo me dije: "estos pipiolos no han opositado en su vida". Y aunque parezca mentira, conseguimos cambiarnos de aula, tener un sonido mucho mejor que el que teníamos y terminar el examen, eso sí, una hora más tarde de lo que debería. La gente como no podía ser de otra forma, salía indignadísima, criticando, corriendo. A mí lo único que se me ocurrió fue decir: "pues yo lo que tengo es hambre".
Y es que aunque no lo creáis, en estos meses he ido aprendiendo. Que no sé si lo habéis notado pero no soy tan ansías ni tan toca narices como antes. Las cosas son como son, y bueno: tuve una pesadilla, casi no llego, me lesioné y salí una hora tarde, pero oye, que luego llegué a casa, comí, me pegué una siesta de antología y me levanté como nueva.
Ahora el que sepa rezar que rece que no me quiero gastar otros 200 leuros en repetir la jugada, que lo mismo en vez de una herida, me amputan la pierna.

¡Feliz martes!

miércoles, 6 de marzo de 2013

SI QUIERES CALDO...

Yo me propuse en su día actualizar el blog periódicamente. A veces me cuesta más y a veces me cuesta menos. Mi vida no es que sea un dechado de emoción y aventura con mil historias y mil pensamientos que contar.Pues por si me costaba llevar adelante un blog, el karma ha decidido que lo mejor es que me acostumbre a llevar dos para ser más dinámica y emprendedora.
Desde una de las asignaturas de mi carrera, como actividad obligatoria, me piden hacer un blog para ir escribiendo todos mis avances y vivencias durante el semestre. En realidad no se llama blog, se llama PORTAFOLIO. Yo había oído hablar mucho del portafolio y pensaba que era una herramienta nueva, diferente, muy útil,...,, pero no. Resulta que un portafolio es lo mismo que un blog. O eso, o a mí no me lo están contando todo y algo se me escapa. Así que ayer me embarqué en la tarea de crear ese nuevo blog con los gadgets concretos que se nos piden, los apartados, las nueves de etiquetas... Qué pereza, no recordaba yo lo que era eso de crearlo. Un vez terminado es muy bonito, pero me costó casi una hora.
Ahora tengo que andar pendiente de qué cuenta de Gmail tengo abierta, con qué comento, con qué escribo y a quién le paso cada una. Está bien porque así me obligo a estar atenta, que a mí se me suele ir mucho la pelota, pero al final colgaré aquí una práctica de la asignatura o allí uno de mis pensamientos surrealistas, como si lo viera. Y la verdad, que mi profesora lea que el otro día soñé que le chivaba a Valentino Rossi que Jorge Lorenzo estaba trucando las motos, es algo que no me motiva en exceso.
Pues esa es mi realidad, esa y que ayer me llevaron a la Cincomarzada y me vine a casa con una madalena gigaaaaante rellena de chocolate y un pastel de chocolate y nueces. Me viene estupendamente tener algo que masticar justo antes de mi súper examen de inglés, que me tiene con las calandracas temblando.

POR CIERTO: observo que algunas bloggers están muy desaparecidas últimamente. Espero que todo vaya bien y solo sea un período de pereza o de mucho trabajo. Besos para tod@s
Feliz mitad de semana.

viernes, 1 de marzo de 2013

COSAS RARAS QUE UNA SUEÑA

Parece que todo el tema de ayer se va alejando poquito a poquito. Hoy que me he levantado con el ánimo más templado acabo de caer en la cuenta que llevo tres noches soñando cosas rarísimas. Hace tres noches soñaba que, de no se sabe donde, aparecía una colmena enoooorme de abejas y venían todas a por mí. Eso sí, todas a la pierna derecha, no me pregunten por qué. Cuando se marchaban veía toda la pierna llena de picaduras, sin dolor ni nada, pero toda llena. Yo que soy muy de creer en los significados de los sueños me planteo si no será que tengo miedo a la gente que me intenta hacer daño. Tampoco me he parado a buscar el significado en el todopoderoso Google, pero creo que, si los sueños significan algo, este está más que claro.
Hace dos noches, agarraos donde podáis yo era un hada-princesa. Tal como lo escribo. Vivía con mi padre, que en el sueño sería mi padre pero en la realidad no sé quién es ese señor que aparecía ahí. Él no sabía que yo era eso. Y entonces venía a casa un chico que era un príncipe pero él no lo sabía. Entonces yo con mis polvos mágicos (OJO: purpurina con forma de estrellitas) le transformaba y me transformaba yo para que él viera quiénes éramos. Pero miatú, que el muchacho no quería ser un príncipe y me volvía a pedir que le transformara. Yo me podía transformar otra vez en plebeya pero a él no podía. Mi sueño terminaba ahí y yo dando vueltas a la cosa creo que esto está muy relacionado con mi situación sentimental. Tengo un novio que cuando quiere es un príncipe, de pronto evoluciona a ser atento, cariñoso, detallista. Pero dura poco y vuelve a mozo de cuadras en cuestión de horas, que es realmente donde él se siente cómodo. (No tengo precio como analista).
Esta noche le ha tocado el turno a mi pobre padre. Ya ves tú que mi padre es un santo. Pues resulta que en mi sueño mi padre era el de Modern Family, que es un señor al que yo le tengo mucho asco en la serie. Y resulta que se iba con otra mujer y dejaba a mi madre. La mujer tenía una hija pequeña, entonces papá Modern Family pasaba de mi hermana y de mí y yo lloraba mucho porque mi padre hasta me había retirado el saludo y solo quería cuentas con la enana nueva. Y para esto sí que no tengo explicación. Somos una familia unida y bien avenida y lo único que se me ocurre es que últimamente me está importando más todavía lo que la gente opina de mí y de lo mío (véase el tema de la asociación de ayer). Que me duele en lo más profundo que la gente haga o diga cosas sin fundamento, sin base, sin saber. Y que me he dado cuenta que hay una serie de personas que se han ido alejando (de mí o de allegados y amigos míos) poco a poco según no iban ya recibiendo beneficio de esa supuesta amistad. Y eso era lo que papá Modern Family hacía en el sueño, que cegado por lo nuevo, dejaba de lado lo que había tenido siempre y a la gente que siempre le había querido por algo nuevo y diferente.
No sé. A lo mejor debería ir a la tele porque se me da que te cagas esto de analizar, o debo llamar a algún tipo de psiquiátrico y que me analicen a mí. Cuando yo cuento a la gente estas cosas que sueño siempre me dicen lo mismo: eso es estrés. Jodó con el estrés, que me podría hacer guionista de Hollywood.

Feliz fin de semana y el que pueda que juegue con la nieve, que aquí ni medio copo.