jueves, 28 de febrero de 2013

MALA MALÍSIMA

Hoy estoy que muerdo. De verdad que no llego a entender cómo puede haber gente tan mala malísima y tan hija de puta porque no tienen otro nombre. ¿Os parece lógico que una asociación X, cuyo objetivo es la protección animal, ataque a otra asociación Y por el simple hecho de haber conseguido últimamente más cosas que ellos? ¿Os parece lógico que la acuse, sin fundamento y sin razón, de estar pidiendo dinero de más para no se sabe qué? ¿ Os parece lógico que gente con más años que la tos se ande creando cuentas falsas de facebook y cambiándose el nombre para desacreditar a la asociación Y?.
Pues lo estoy viviendo en propia carne. Y estoy alucinando, estoy estresada, me duele la tripa y estoy de muy  mala leche. Me parece que la caridad, sea a personas o animales, cuando se hace para salir en las fotos y cuando se hace pisando a otros para ser tú el que más haga ya no es caridad, es afán de protagonismo, alimento de ego... y es que no sé cómo expresarlo. Porque encima es gente que hasta hace dos días se iba de cena con la asociación Y y se las daban de amigas.
A veces me entra una desilusión tan grande con el género humano... Yo estoy ahí para ayudar, para sacar animalillos de la calle, para evitar que un desalmado los mate a patadas. Nunca uso mi cuenta personal ni mi nombre porque no quiero protagonismo. Cuando consigo una adopción se la atribuyo a la asociación. Cuando sale un nuevo socio doy gracias en nombre de la asociación. Y todas mis compañeras son iguales que yo en ese sentido. No entiendo como alguien se puede corromper con una labor que se supone que es tan noble y tan altruista. No sé cómo de algo bueno puede salir tanto malo.
Hoy estoy triste. Me da pena la raza humana cuando se comporta así. Están hundiendo el ánimo de muchas personas y están consiguiendo que una asociación que lleva seis años dándolo todo por los animales, se esté planteando el cierre por no soportar la presión. Yo pienso que hay que luchar por lo que uno cree, pero varias de mis compañeras no comparten esta opinión y se están planteando abandonar. Y me duele en lo más profundo.

Un beso a todos y todas.

martes, 26 de febrero de 2013

AYER OS ESTAFÉ

Tengo que reconocer que la entrada de ayer fue una patata. Entre que no tenía nada realmente interesante que decir y que me interrumpieron a medio escribir, os dejé una pequeña basurilla. Estos días estoy un poco en stand by. Esperando un examen, esperando mis apuntes de la carrera, esperando a que pase algo. No sé qué es exactamente, pero parece como si algo nuevo fuera a llegar inesperadamente. Será por estos días que llevamos de viento y frío que parece que estoy en un relato de Poe de misterio.
Como me pasa periódicamente, vuelvo a estar sin fuerza. Ayer pensé que, aunque escasee el dinero, debería volver al gimnasio, porque me viene bien al cuerpo y la mente, pero luego me doy cuenta de que si incluso me da pereza ir a buscar uno, cómo voy a hacer voluntad para ir X días. Creo que de todos los pecados capitales y de todos los defectos humanos, la pereza es el peor. Con pereza no trabajas, no tienes lujuria, no tienes gula, no tienes ganas ni de tener envidia (nótese mi crianza en colegios de monjas que me sé los pecados capitales), y de matar ya ni hablamos. Con pereza nada sale adelante. Con pereza no se lucha. Ayer fue mi primer día sin obligación de ir a trabajar después de dos semanas. Pues fue levantarme a la hora que me dio la gana y toma, una preciosa jaqueca. Y es que el cuerpo está hecho para la actividad.
Yo no sé si el que me lea en estos momentos estará encontrando un sentido a lo que escribo. Puede que simplemente me esté autoconvenciendo para mover el culo del sofá y salir a vivir la vida otra vez, que la he dejado calentita después de dos semanas de actividad y de felicidad. Ahora mismo, mis banales propósitos son:
Un gimnasio que me desentumezca el cuerpo.
Aprender manualidades (tengo lana para pompones y goma eva para fofuchas, libros, interés y dedos patosos).
Una limpieza de armario, que tengo jerseys que literalmente tienen agujeros y vergüenza debería darme salir así a la calle.
Un poco de cocina rápida y sencilla, que no sé si no cocino bien porque no me gusta o no me gusta porque no cocino bien.
Entre los no tan banales están aprobar el First el día 9; empezar con ganas el trimestre en la universidad (mañana ya); sacarme el billete para ir a ver a mis padres en Semana Santa, que mamá cumple 60 y mi hermana se prueba el vestido de novia y eso no me lo puedo perder; y alguna cosa más que guardo para mí.

Para los que seáis de género narcolépsico y de tirar la toalla y recogerla repetidamente, esta entrada no os sonará tan descabellada. Para los demás, perdón, escribir ayuda a solucionar el caos mental.
Feliz martes. Sed felices y no me seáis perezosos.

lunes, 25 de febrero de 2013

LUNES AL SOL

Vuelvo a estar sin trabajo otra vez. Mi baja solo fue de dos semanas. Corto pero intenso. Me lo he pasado pipa y he aprendido algunas cosas. Ahora toca vuelta a recalcular la ruta. El miércoles vuelta a las asignaturas de la uni y el día 9 el examen del First. Este sábado hice el speaking. Parece mentira que pasen los años que pasen y hagas los exámenes que hagas, hay circunstancias que te ponen de los nervios. Un examen oral con dos personas a medio metro de ti, midiendo tus palabras, hace que te tiemblen las calandracas. Yo no sé qué cara tenía al salir del examen que la chica que estaba fuera esperando me miró y puso cara de pánico. Me dio la risa, pobre chica. Le dice que no se preocupara que la cosa no era difícil, pero que ciertamente te pones atacada. Estuve tentada de decirle que a la examinadora no se le entendía ni papa, pero soy de género simpático y me parecía una crueldad.
Lo que me parece muy de alucinar es que la persona con la que tenía que hacer el examen no se presentó, la pareja del chico de antes mía tampoco y las dos personas de después mía tampoco. Recordemos que matricularse para el examen son 190€. Desde aquí hago un llamamiento. Si os sobra ese dinero a alguno dádmelo que prometo darle buen uso.

Feliz lunes.

domingo, 17 de febrero de 2013

SEMANA DE LOCOS

No se me ocurre mejor manera de definir mi semana. Ya no tenía costumbre de madrugar para trabajar, de tener una rutina, de agacharme unas 60 veces al día goma de borrar en mano, y de tener niños que lloran hasta cuando les mires. Me lo he pasado como los enanos esta semana, todo hay que decirlo. He terminado agotada y con agujetas, que vergüenza tendría que darme contar que he tenido tres días de agujetas por la falta de costumbre de estar cinco horas al día de pie.
Si en algo me reafirmo es en que los niños están muy mal educados y con muy poca tolerancia a la frustración. El primer día de trabajo, una de mis niñas lloró siete veces entre las nueve y las once y cuarto de la mañana: porque la habían tocado, porque la habían cogido un lápiz, porque no le salía una letra, porque quería beber agua y yo no sé qué mas cosas. El segundo día castigué a don niños que mientras les regañaba se miraban entre ellos y se reían. El tercero una niña se levantaba de su silla cada vez que le daba la gana y se ofendía cuando porque me enfadaba. El cuarto tuve a un niño jugando tooooodo el día con juguete mientras yo explicaba y cuando se lo quité se pasó más de 40 minutos llorando. El quinto parece que fue bastante mejor.
También he sacado como conclusión que si a un niño de cuatro años le hablas de tus papás teniendo cierta edad, se escandalizan porque no conciben que pasado los 30 puedas ser "hija" porque por fuerza tienes que ser "madre y ambas cosas son incompatibles. He sabido que una persona puede tener pareja pero NO es su novia si no duermen juntos. Y he constatado que si toses delante de 20 niños automáticamente por lo menos cinco toserán y dirán que están malitos, 3 o 4 aprovecharán para decir que quieren agua  2 querrán hacer caca sin demora.
Después de esta semana sin desperdicio me he dedicado a un fin de semana contemplativo. Mi chico se ha ido con su familia a la nieve y yo, que no sé esquiar y la única vez que lo hice casi pierdo una rodilla, me he quedado en el silencio de mi hogar haciendo lo que me ha dado la gana. Como no, he tenido la anécdota del fin de semana. Me ha pasado algo que jamás había pasado y justo tenía que pasar el único día que he dormido sola en muchos años. A las cuatro de la mañana una manada de borrachos empezó a tocar mi timbre. El susto que me pude dar anoche fue mayúsculo. Obviamente no abrí, pero al momento empecé a oir ascensores y carreras por las escaleras. En el fragor del momento me levanté, móvil en mano y me apoyé en la puerta ojo en mirilla dispuesta a que nadie entrara en mi hogar. Hay que ver las cosas que se piensan cuando una es miedosa y está sola. A la media hora oí gritos de policía, policía en la calle y ya no me volví a dormir. Esta mañana, pensando en frío, he supuesto que el timbre era para mi vecino de abajo que tenía fiesta montada y que lo de la policía no tenía nada que ver con el suceso previo.
Yo no entiendo mucho de herencias genéticas, pero me gustaría saber qué parte de mi familia es la que me ha hecho tan miedosa, porque estos sobresaltos nocturnos no pueden ser buenos.
Y mañana lunes de nuevo. Volveré a actualizar en cuanto mi cuerpo serrano  se aclimate, aunque total, una semana me queda de trabajo nada más. Una pena.
Feliz domingo y feliz entrada de semana.

miércoles, 6 de febrero de 2013

A MEDIADOS DE SEMANA

A mediados de semana quién me iba a decir que el vocabulario referente al tiempo que hace, en inglés, era tan extenso y complicado.
A mediados de semana quién me iba a decir que me iban a dar las notas de las cinco asignaturas que he hecho este semestre e iba a tener cinco notables como cinco soles.
A mediados de semana quién me iba a decir que el viernes iba a tener una cenita semiromántica con el muchacho para celebrar mis notas y de rebote el día de San Valentín.
A mediados de semana quién me iba a decir que iba a llevar ya seis días de migraña
A mediados de semana quien me iba a decir que el jueves voy a trabajar gratis y no me va a importar porque volveré a pisar un colegio y una clase llena de enanos.
A mediados de semana me planteo si está bien dicho "a mediados de semana"
A mediados de semana quién me iba a decir que hoy me iba a sentir optimista.

Feliz miércoles.

Edito: me voy a comer una magdalena, y el trocito de Teta de Santa Águeda que me queda de ayer, porque quien me iba a decir, a mediados de semana, que mi rubio se presentaría en casa con esto:

lunes, 4 de febrero de 2013

EL CAMINO DEL ZEN

Llevo varios días pensando cuál iba a ser mi próxima entrada de blog. Tengo temas múltiples pero no son nada gratos. El señor Bárcenas, las matanzas de perros en Punta Umbría, mi jaqueca... Así que me lo he pensado y he preferido darme a la vía del Zen. No sé si lo he dicho en voz alta o solo lo he pensado, pero hace tiempo que pienso que la mayor parte de nuestros males vienen de que nos falta paz interior. Dicen que lo bueno y lo malo lo atraemos nosotros con nuestra actitud. No digo yo que no, pero la suerte, el resto de los mortales y alguna cosilla más también influyen. Lo que es cierto, o quiero pensar que lo es, es que quien la sigue la consigue, y al final el esfuerzo tiene recompensa.
Ahora mismo estoy leyendo un libro de estos que pretenden ser de autoayuda, o quizá el autor no le quiso dar ese enfoque. Sea como sea es de los que te hace pensar. Y leyéndolo, te das cuenta de que realmente estar en paz contigo mismo y llevar una vida ordenada, relajada y feliz no debería ser tan complicado. Hasta ahora he extraído que es importante dedicarte un rato al día para tí mismo, para estar en silencio, para meditar, para conectar con tu interior. Además es importante dedicar un ratito a pensar en lo que has hecho durante el día y cómo podrías haberlo hecho diferente y tomar nota para próximas ocasiones. Es decir, si me he puesto como una energúmena porque se me han colado en el bus, mañana no me pondré a sí, a fin de cuentas voy a llegar al mismo sitio y de mejor humor.
Y por último, a grosso modo todo por supuesto, te llaman la atención sobre la importancia de cuidar cuerpo, mente y alma. Debo decir que rotundamente la alimentación influye en mi estado de ánimo. En el libro te habla del vegetarianismo y de no comer cosas muertas (carne). Esto cada cual es libre de elegir, pero es cierto que cuanto peor comemos, cuanto más grasa metemos al cuerpo, más bollería fina y esas cosas, nos resentimos, nos sentimos peor con nosotros y revierte en las demás facetas. Lo de cuidar mente y alma cae por su propio peso. Hay que leer, que meditar, cambiar un pensamiento negativo por otro positivo, a cada defecto que nos veamos busquemos dos virtudes y tratemos de analizar el por qué de ese defecto y desterrarlo.
Vaya monólogos os suelto a veces, pero cuanto más leo estas, digamos, enseñanzas, más cuenta me doy de que no es tan complicado sentirse bien con uno mismo. Si conseguimos canalizar nuestras emociones, si aprovechamos nuestro potencial y desarrollamos nuestra fuerza de voluntad, la vida nos podrá ir mejor o peor, pero todos seríamos un poquito más felices. Y ahora pregunto ¿Y por qué es tan difícil alcanzarlo?. ¿Desidia, desilusión, apatía, aburrimiento, incredulidad?. Yo creo que lo voy a intentar, no pierdo nada y puedo ganar mucho. Y si no funciona, volveré a comprarme un cargamento de bollos de chocolate y ya pensaremos en el Zen en otro momento.

Feliz lunes.