martes, 30 de octubre de 2012

FRIO

Oye, es que estoy encantada de la vida con el frío que hace. Cada vez que tengo que salir a la terraza a limpiar el arenero de mis gatos maldigo el frío; cada vez que vuelvo a casa más tarde de la cuenta o me levanto al baño por la noche maldigo el frío. Pero la realidad es que lo adoro. Salgo a la calle, me da en la cara y me da la vida. Yo no soporto el calor, sudar, dar vueltas en la cama sin poder dormir. Y hoy hace un día gris, con viento y mi termómetro marca siete grados fuera, quizá un poco exagerado mi termómetro. Y yo estoy tan contenta.

Por lo demás, mis últimos seis días han sido tan surrealistas que no sé ni cómo contarlos. El viernes terminé en un pueblo a dos horas de mi casa para rescatar una gata robada a un señor que mide 2x2. Me llamaron loca y de todo, pero solo oir llorar a la dueña cuando conseguimos lo imposible me valió la pena. Nos dijeron que la gata había salido del país y no lo creímos. Y alli me fui con otra compañera a hacer no se sabe qué. El subidón tremendo, pero ahora, a toro pasado, te das cuenta de la locura tremenda que hice. Pero claro, esto lo entiende quien tiene una mentalidad como la mía. Para los demás seré en breves la pirada de los gatos. De todas formas creo que cada uno en la vida tiene su manera de realizarse. Yo estoy en paro, sin ganas de estudiar y sin nada en qué ocuparme. Así que cada vez que consigo que un felino sea feliz, o ver un humano con cara de bobo cuando le entregas su gatico en adopción, me vale por todos los desvelos que tengo.
Así que entre frío y gatos, estos días el agobio por qué pasará mañana es menor y más llevadero.

Besos para todos.

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Y?

¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que no tienes ganas ni de echar un polvete?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que hasta tus pobres gatos te estresan solo por estar jugando?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que no te apetece hablar con personas con las que antes podías hablar horas?.
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que te molesta ver que son tus padres los que llaman al teléfono y no tienes ninguna buena noticia que darles día tras día?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que hoy no te levantarías de la cama?.
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que cualquier pequeña tarea se te hace un mundo?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que vives aburrida, pero tampoco quieres tener la más mínima responsabilidad y hasta encender el ordenador te molesta?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que vives por vivir, porque hay que pasar las horas, hasta que pase algo nuevo?.
¿Qué pasa cuando asumes que estás triste y derrotada?.