lunes, 31 de diciembre de 2012

BYE BYE 2012

Cómo nos gusta por las esferas blogger esto de hacer balances, listados, recuento de daños y demás. Estos días son los del recuento de daño. A partir de mañana, y con los estragos de la resaca en más de uno, será el momento de los propósitos. A mí estas cosas me encantan. No lo puedo evitar. Todos los años hago balance, propósitos, listados, recuentos, os leo, os releo... Pero en el fondo sé que no sirven para nada. Cada uno es como es y lo seguirá siendo por mucho propósito que se haga de ser más constante, de cuidarse más o de aprender inglés. Los buenos propósitos salen de dentro y da igual que sea 1 de enero que 30 de abril. Lo realmente importante es creérselo y tener ganas de hacer algo por mejorar. No creo que la mejor manera sea la obligación, que por ser primer día de año haya que empezar algo nuevo por narices.
De todas formas, yo no predico con el ejemplo y ya tengo mis propósitos. De este 2012 me quedo con que mi familia cercana está bien, trabaja y es feliz aunque estemos desperdigados, adopté a mi segundo peludo y he descubierto que hay gente que está ahí pase lo que pase. Como contrapunto yo estoy en paro, una tía mía falleció, la otra tuvo un ictus y se ha quedado un poco perdida en un mar de recuerdos, más felices que la vida que tenía, eso sí. Además he visto la cara más cruda de algunas personas y, si he descubierto que hay gente que está ahí sí o sí, hay otras que desaparecen o que están ahí por hipocresía pura.
Al 13 le pido que no cumpla con el cliché de la superstición y me traiga un trabajo y un poquitín de estabilidad mental, económica y sentimental, que parece que vivo en una montaña rusa. Yo a cambio le ofrezco quererme un poco más, alejar la negatividad de la cabeza y dejar la pereza para otros, además de otras cosillas que me guardo para mí.
Lo que sí me va a traer seguro el 2013 es la boda de mi hermana, reencuentros familiares y un montón de bebés de amigas y primos. ¿Por qué os ha dado a todas por dar a luz a finales de este año?. 
Muchos besos para todos. Que tengáis una feliz entrada y que el número 13 sea vuestro número.

jueves, 27 de diciembre de 2012

LOS QUE NO ESTÁN

Hoy dedico mi entrada a dos persona que se fueron de nuestro lado hace ya muchos años, pero que muy a menudo vuelven a aparecer en nuestras conversaciones, en nuestra cabeza, y siempre nos arrancan una sonrisa. Ayer hubiera sido el cumpleaños de mi abuelo, y hoy es el aniversario de la muerte de mi Yaya. Murió hace casi quince años y mi abuelo algunos más y todavía los echamos de menos. Hoy les envío un beso muy grande donde quieran que estén. Y aunque los echemos de menos y eso nos ponga un poco tristes, los años que nos regalaron nos llevan de alegría. Feliz Navidad allí donde estéis.

Hoy echaré de menos: a los que no están, a los que he dejado atrás con los años, a los que la distancia física me hace no ver tan a menudo como quiero y a mí misma. Porque yo a veces también me echo de menos porque creo que hace mucho no soy la que era. Creo que voy a empezar a buscarme, a ver si con suerte me vuelvo a encontrar.

Besos y feliz día.

jueves, 20 de diciembre de 2012

VIAJANDO QUE ES GERUNDIO

Tengo una cosa cogida en el estómago desde que me he levantado esta mañana... Odio viajar. Me gusta el momento en que he llegado al sitio en cuestión, lo bien que lo pasas luego,..., pero el momento del viaje me pone los pelos de punta. Si el viaje es en coche la cosa cambia. Organizas tus maletas tranquilamente, te paras cuando quieres, controlas todo. Pero en el tren no, el tren es otra cosa. Llevo muchos años tren arriba y tren abajo. Trenes para hacer exámenes, trenes para ir a clases y, sobre todo, trenes para separarme de personas de las que no me quería separar. Mis recuerdos de una estación casi siempre son los de despedida en lugar de los de bienvenida.
Recuerdo a mi padre marchándose domingo tras domingo, a Madrid, a Valencia, a Granada y a tantos otros sitios. Recuerdo a mi madre y a mí en el andén, en invierno diciendo adios con la mano esperando con ganas que llegara nuevamente el viernes para que papá volviera a casa. También recuerdo la estación cuando tuve mi primer novio. Era militar y también estaba destinado fuera. Ahora ese recuerdo no me afecta, obviamente él no me afecta, pero esos dos años no han contribuido a mi amor por las estaciones de tren. Después recuerdo la estación de aquí, esos minutos que quería que nunca pasaran porque significaban separarme de mi Rubio. Llevo cinco años con mi pareja y el primer año fue un sin fin de viajes. Cada uno vivíamos en una punta de España y cada vez que tenía que volver a casa se me rompía algo dentro porque no sabía si la relación aguantaría un viaje más. Desde hace cuatro años vivimos juntos y ahora la situación se invierte. Sobre todo en estas fiestas, tengo que elegir entre pasar las fechas con mi pareja o con mi familia. Como se puede suponer la cosa no tiene color; a mi familia la veo dos o tres veces al año así que no hay elección posible. Pero ahora me veo en la circunstancia de que me entristece irme de aquí porque no puedo celebrar la Nochebuena con mi pareja y también me entristece volver y separarme de una familia a la que no volveré a ver en cinco meses.
Soy un ansia, lo sé. Nunca estoy contenta con lo que tengo. Siempre he sido un culo inquieto y no sé ser de otra manera, pero por otro lado no quiero ser un culo inquieto. Me gustaría tener juntas a todas las personas a las que quiero.Llevo toda la vida de un lado para otro, por el trabajo de mi padre y luego por el mío propio. Eso hace que tenga la familia diseminada por la geografía, que mis amigos de verdad estén lejos, y con el tiempo sean menos amigos dado el poco contacto. Me siento desubicada allí donde voy. No sé si os ha pasado alguna vez, pero aquí tengo la sensación de no tener amigos verdaderos, o de contarlos con la mitad de una mano y me sobra. La familia de mi Rubio no me llena, no la llego a considerar como mía. Todos van a su bola y cuando aparecen es para dar por saco, permitidme la expresión. Mi suegra pretende hacer de madre y ya tengo una, que es la que quiero a mi lado. Y cuando voy a otro lado la cosa no cambia, porque mis amigos de siempre han ido cambiando y con gente a la que adoraba me doy cuenta que no tengo nada que hablar con ellos, aunque nos sigamos queriendo. Incluso cuando llevo varios días con la familia me agobio porque me he vuelto demasiado independiente, pero tampoco me quiero separar de ellos.
Es una paranoia enorme, pero seguro seguro que más de una de las tres o cuatro personas que me leéis, entendéis de lo que hablo.
Dicho esto, y por si alguien no lo ha notado, me dispongo a hacer la maleta para viajar mañana a tierras sureñas y celebrar las fiestas con mis padres y mi hermana. Tradición total. Y estoy encantada, pero de los nervios.
Feliz Jueves.

lunes, 17 de diciembre de 2012

PERDÓN

Ese...llamémosle sentimiento, que todo el mundo debería saber experimentar pero en realidad muy pocos saben como conseguirlo. Hoy me ha dado por filosofar sobre esta palabreja, pero no desde el punto de vista del que perdona, sino desde el punto de vista del que pide perdón, disculpas o losienteenormemente. Desde pequeñitos nos dicen que hay que saber perdonar, pero digo yo que también hay que saber pedir perdón. Que es muy fácil hacer la pifiada del siglo y arreglarlo todo con una simple palabra.
Ya os hablé en entradas anteriores de una persona cuyo ego supera su estatura. Esta persona es muy dada a pedir perdón y luego rematar al que, se supone, la tiene que perdonar. Es un perdón de cara a la galería; un perdón de no me queda más remedio pero no lo siento en absoluto. Y es que formas de pedir perdón hay muchas:
- El bueno va, perdona: es un perdón de que sí, que tienes razón, hala, perdona y cállate ya. No se siente en absoluto, pero se da la razón para que te dejen tranquilo y a seguir panchamente con la vida.
- Ayyyyy, perdona de verdad, pero es que fulanito... Es el perdón balones fuera. Siempre habrá alguien que tiene la culpa.
- Ayyyyyy, perdona de verdad, pero es que tú también podías... Es el perdón vuelta a la tortilla. Siempre será el ofendido el que, inexplicablemente, tenga la culpa de todo, y si no está espabilado, terminará pidiendo perdón también.
- Bueno, pues perdón. Es que hay que ver que se hace todo con buena intención y lo tomáis todo a mal. Es que ya no voy a hacer nada más, hay que ver lo susceptibles que sois. Una que intenta ser buena persona y siempre se lo pagan con malas maneras, en fin, que no ayudo ni opino más y listo: este es el perdón dudoso. No sabes si se están disculpando, te están regañando, te están pisando el cuello o que. Es muy dado en egocéntrico victimistas y en madres. Sí señores, en madres. Quién no ha tenido una madre que alguna vez ha dicho: hija, es que no puedo opinar de nada ¿eh?. Siempre tengo la culpa de todo... Pero este es diferente, porque en el fondo ella sabe que se ha pasado de opinadora y tú sabes que te has pasado con la reacción y el perdón tiene más de sinceridad que de chulería.
- Lo siento, de verdad: El perdón de doble lectura. Puede ser el del novio que te casca unos cuernos y con cara de cordero se disculpa, pensando por dentro que en diez minutos te lo vuelve a hacer. Si no eres espabilada es difícil de pillar. También es muy de niños pequeños. Pero también es el genuino perdón. LA DISCULPA. El arrepentimiento real. Solo del que perdona depende perdonar o no, creer o no, porque es un perdón en vías de extinción y difícil de ver. Pero si la el que se disculpa de verdad lo siente, es un gran paso adelante en el camino del perdón verdadero.
Y es que, como he dicho al principio, es muy fácil meter la pata y luego disculparse.Lo ideal sería tener la empatía suficiente para ponerte en el pellejo del otro y saber que hay cosas que no se deben hacer. Saber que no puedes llevar cuarenta minutos tarde porque te sale de la peineta y pretender que con un perdón al otro se le arregla la tarde. Saber que no puedes poner verde oscuro a nadie a sus espaldas y esperar que lo entienda cuando se entera de que tienes peor lengua que una king cobra. Saber que las cosas duelen, que el dolor no se va por una simple palabra a posteriori.

Feliz semana.

martes, 11 de diciembre de 2012

12-12-12

Menuda fecha cabalística. No volveremos a tener otra fecha igual, por lo menos no los que ahora mismo habitamos la tierra. Hoy me han contado que mañana habrá a las 12 de la mañana una meditación mundial. Según dicen, si todos nos concentramos a la vez, podríamos desatar una energía totalmente desconocida que podría cambiar el rumbo de toda nuestra vida. Yo nunca he sabido meditar. De hecho, nunca he sido capaz de dejar la mente vacía, de relajarme, de sentir mi propio cuerpo y mi respiración. Siempre vivo acelerada. Tampoco sé si estas cosas son ciertas, si la meditación trae paz a tu vida, si el cuerpo es pura energía que podemos canalizar hasta conseguir cambiar a mejor nuestro propio rumbo. Pero, realmente, me gustaría pensar que es así. Me gustaría creer que el poder de la mente es más grande que cualquier otra cosa.
Yo mañana, a las 12 de la mañana es posible que esté estudiando o simplemente se me olvide la hora que es. Tengo demasiadas cosas en la cabeza.Pero todo este rollo me está haciendo pensar. Al margen de que la vida es como es y viene como viene, ¿qué podríamos hacer nosotros para mejorar nuestra vida?. Es decir, yo puedo pensar en positivo, no desanimarme, marcarme metas,..., pero ¿es suficiente?. ¿Realmente sería beneficioso decir "hasta aquí" y pararte a meditar, abrir la mente y dejar que fluya la energía?. Es una pregunta un poco extraña, lo sé, pero últimamente busco nuevos caminos para estar en paz conmigo, con el mundo. Será por esto de que siempre estoy enfadada y tengo pesadillas recurrentes que me hacen despertarme más cansada que cuando me acosté. Y creo que sí, el mundo necesita encontrar nuevas vías, válvulas de escape al estrés y al peso que se nos pone sobre los hombros día tras días.
¿Cuál es vuestra vía de escape? ¿Tenéis alguna especial?. Además del ejercicio, leer, pasear,...
Buenos días y feliz martes.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

ME VOY A SINCERAR

Como si no fuera sincera de por sí en estos lares. Ayer, en uno de mis paseos sin rumbo terminé en ese Corte donde puedes comprarlo todo sin necesidad de andar deambulando. Pensaba hacer un recorrido completo. Como primera confesión os diré que soy de esas que cuando tiene un mal día le entra el impulso consumista. Pero luego soy tan boba que no compro nada porque o no lo necesito o es muy caro o todo a la vez. El caso es que accedí a la planta baja: Librería. Y ya no salí de ahí. Creo que toqué todos y cada uno de los libros que había. Me encanta leer, adoro los libros. Empezar uno y darme cuenta que ya no existe nada alrededor, que ni siquiera oigo la televisión por alta que esté. Me gusta esa sensación de: "un capítulo más y lo dejo" y ver que han pasado 45 minutos y sigues sin poder despegar los ojos.
Yo siempre he preferido el formato papel al digital. Siempre me ha costado el cambio de lo "viejo" a lo "moderno". Soy de las que pensaba que jamás escribiría un e-mail porque las cartas tenían una esencia propia. Pero he de reconocer que pagar 20€ por un libro de apenas cuarenta páginas sobre la cotorra común es algo que ahora mismo no me seduce. Así que al final caí en las redes de la lectura digital, pero sigo sin poder resistirme a una librería y su olor a historias interminables.
Mi primera parada fueron los libros infantiles. Como buena maestra es pura inercia que mis pasos vayan a esa sección. Pero se mezcla el placer lector con la, digamos, melancolía. Estar en paro y echar tanto de menos estar en un aula rodeada de enanos es muy duro. Mi vocación es grande y echo de menos cada día que no estoy enseñando. Además, con cada libro que cojo, me enfado un poco conmigo misma por no ser capaz de sacar adelante mi otra ilusión frustrada: escribir. Desde muy pequeña yo sabía que terminaría escribiendo literatura para niños. He empezado mil cuentos cortos a los que les falta el final. Supongo que es por falta de formación. Sé lo que le gusta a los niños, sé cómo hacerlo pero nunca sé rematarlo. En esos momentos siempre me prometo que lo haré, que algún día terminaré un libro que llegará a alguna editorial. Puede que no se venda, pero algún día llegará.
Y con esas, cambio de sección. Me voy directa a mi otra pasión: las agendas. Me parece absolutamente surrealista que una agenda con frases de Paulo Coelho esté lomo con lomo con una agenda de Mario Vaquerizo. Totalmente lícito, pero extraño.No duro mucho por allí porque sé que terminaré comprando una agenda que luego no usaré porque yo soy de agendas escolares; mi año se mide de septiembre a septiembre. Y por fin llego al meollo, a los best sellers, la narrativa española, los autores aragoneses, los libros de bolsillo. Y ahí ya es cuando me lo paso como una enana. Observo con dolor en la retina como las Sombras de Grey ocupan un lugar destacado pero oye, debe haber de todo en esta vida.
Después de mucho deambular y mucho tocar se quedan grabados en mi cabeza un montón de títulos que debo comprar, pedir y leer. También he aprendido en ese paseo que el autor de la Bibliotecaria de Auschwitz, libro que terminé hace un par de días, es Aragonés. He aprendido que no está bien cambiarle las portadas a los libros por la foto de la peli de turno que hayan hecho sobre él. Y me he dado cuenta que, pese a lo que pueda parecer, nuestra sociedad lee. Un libro es un regalo de Navidad muy recurrentes, y si lo es debe ser porque no estamos tan perdidos como puede parecer.
Vaya entrada más espesa pensaréis. Pero me ha surgido, primero porque últimamente estoy enfadada con el mundo y la lectura y las compras me reconcilian, yo soy así. Segundo porque uno de los motivos por los que estoy enfadada es que no termino arrancar para alcanzar mis metas, culpa mía. Tercero porque al final me compré una agenda de haditas entre otras cosas la mar de mona. Y cuarto porque hoy he visto que me sigue alguien que me ha hecho mucha ilusión que lo haga. La conozco más de oído que de otra cosa, pero ver ahí su nombre me ha hecho pensar que a lo mejor lo que escribo es mínimamente interesante y, quien sabe, mi libro infantil no esté tan lejos si me lo propongo.
Muchas gracias a todos los que leen y comentan, que son pocos, pocas la verdad, pero majísimas todas. Feliz día pre fiesta.

viernes, 30 de noviembre de 2012

ENTRADA SOLIDARIA

Hoy hago una entrada rápida para hablaros de una iniciativa que he visto en internet. Es una página que se dedica a conseguir la sonrisa de un niño o un anciano en Navidad. A través de ellos, podemos hacer un regalo a alguien que no tiene la fortuna de recibir en su hogar a los Reyes Magos. Y no solo un regalo, sino un regalo que desean. Si te apuntas, el día diez de diciembre recibirás en tu correo la carta de un niño o anciano sin posibilidades. En ella piden unos tres regalos entre 25 y 30 euros cada uno. Tú puedes elegir el regalo y te dirán dónde debes llevarlo. Así, serás responsable de una pequeña sonrisa y un poquito de felicidad de un ser humano.
Os dejo el enlace y me gustaría que lo pusiérais en vuestros blogs (sí, las cuatro personas que me leéis xD). Juntos podemos hacer un mundo un poquito mejor.
Reyes Magos de Verdad


Muchas gracias y feliz fin de semana a todos y todas.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Doble click

De todos es sabido que para abrir una carpeta en el ordenador hay que hacer click en el ratón dos veces rápido. Pero, ¿qué pasa cuando es tu ratón el que cobra vida y da los clicks cuando le sale del mouse?. Pues pasa lo que me ha pasado a mí. Ayer recibí la compra de un famoso supermercado. Tengo la costumbre de hacerla por internet cuando la compra va a ser gorda, llueve, tengo frío, tengo sueño, o me apetece. Así que el domingo me hice yo mi comprita desde el sillón tan rícamente y la recibí ayer. Cuando formalicé el carrito pensé: jodó qué cosa más cara. Hay que ver estos cabr**** del súper que poco a poco me van subiendo los precios. ¡Pero si ni siquiera he comprado carne!.
Pues ayer recibo la compra y veo que el paquete de congelados es sospechosamente grande. Luego observo que el paquete de frescos es grotescamente grande. Me extrañó pero tampoco le di importancia. Al abrir la compra veo: pizza boloñesa, pizza boloñesa, pizza boloñesa, pizza de pollo, pizza boloñesa. Y yo pensando... rubia, esto no cuadra. Conté 10 pizzas. Y claro, pensé: "mierda, el doble click". Después encontré dos medias docenas de huevos: "el que haya metido mi pedido ha debido pensar que soy idiota"; dos paquetes de queso de estos de sandwich de 30 en cada paquete: "esta gente no debe cocinar demasiado han debido pensar"; cuatro zumos: "esta gente se cuida"; y dos bandejas de kiwis: "esta gente no caga ni a la de tres". 
Cuando mi rubio entró en la cocina, me vio entre cómica y desesperada con una cara entre el puchero y la risa. Su respuesta fue automática: ¿Qué has hecho?. Yo, sin mediar palabra, abrí el congelador y lo vio claro: "El doble click, ¿no?. A veces en las parejas no hace falta dialogar demasiado. Mi sorpresa fue su reacción: "corre, corre, a ver qué más nos han traido. ¡Hala!, si hay dos de arroz, dos de fideos y dos de macarrones de un kilo. Ahí fue cuando empecé a reirme sin control y sin remedio alguno.
Y es que a veces mi condición de rubia no me permite dar de mí todo lo que puedo dar. Llevo tiempo con el ratón estropeado. Eso se traduce en que cuando quiero marcar un documento para borrarlo, me lo abre, si abro una ventana me abre dos, si marco un mail me los desmarca... etc, etc. Y por alguna razón, no me paré a mirar que los productos que yo marcaba en mi lista de la compra no se duplicaban.
El resultado es que ahora tengo comida en casa como si tuviera una familia numerosa y que voy a tener un tránsito intestinal totalmente divino por un periodo de tiempo. Yo no sé si estas cosas os pasan a vosotros y os pasa a menudo, pero tanto mi padre como mi novio, bueno, y mi madre que ayer terminó llorando de la risa y sospecho que no era conmigo, sino de mí, opinan que este tipo de cosas solo me pasan a mí.

Buenos días y feliz media semana.

lunes, 26 de noviembre de 2012

ARBOLITOS

De Navidad, sí. Los pelos como escarpias tengo. Ayer salí un ratico por la mañana y puedo confirmar sin lugar a dudas que este año se han superado. Ya dije hace un tiempo que ya estaban los polvorones y turrones en los supermercados. Pero es que lo de las tiendas ya es exagerado. Con un mes de antelación las grande marcas ya han colgado sus adornos a todo lujo. Adoro la Navidad pero vivo en la excesividad. ¿No sería mejor poner todo esto menos tiempo pero con más lujo? Porque si cada año, por esto de la crisis, reducimos más el presupuesto de las bombillitas pero las ponemos más tiempo, el gasto es similar. Pues mejor tres semanas y con más alegría, que nos hace falta un poco de alegría navideña en el corazón, que para miseria ya tenemos el año entero.
¿Y por qué salí yo un domingo? Os preguntaréis. Porque es algo totalmente inédito en mí. Pues salí porque me tocó ir a vivir uno de esos momentos incómodos en los que se mezclan hipocresía, falsedad y buenos sentimientos. Falleció el padre de una ex compañera y fui al entierro. No negaré que iba sin ninguna gana, no por ella, pobrecita, si no por el séquito de dolientes compañeros que fueron a hacer el bonito papel de amigos ficticios y a poner su mayor cara de pena, cuando llevan años criticando en la sombra y negando la palabra a la compañera. Cuando yo salí de ese lugar, me fui sin despedirme. Lo veía totalmente innecesario porque realmente de allí me llevé dos amigos y son los que conservo. Ayer no hicieron más que confirmarme que mi decisión fue correcta. hubo varias compañeras que no hicieron ni la intención de saludarme, y yo a ellas tampoco la verdad. Además las conversaciones después de un: ¿Qué tal? ya no daban para más. Y de los dos directores una se apresuró a preguntar si ya tenía trabajo y ante mi negativa se quedó satisfecha y el otro incluso, después de dos años, me llamó por un nombre equivocado.
La entrada a la capilla me dejó totalmente estupefacta. El grupo de amantes compañeras corrieron cual maruja en primer día de rebajas para poder coger un sitio, no fueran a tener que aguantar los llantos de pie. Ni las señoras de autobús empujan con tanta elegancia oye. No tuve ni ganas de despedirme. Huí como una cobarde en cuando el cura nos dio la bendición. Y podréis pensar: qué crítica es esta chica. Lo soy, es cierto, pero en mi defensa diré que no soy la única que lo opina. Cuando me fui del cementerio lo hice con el amigo number one que saqué de allí y salio, en palabras textuales, indignado.
Yo comprendo, que cuando eres compañero, está bien apoyar a las personas, y me parece totalmente lógico ir a acompañar en ese día tan duro. Otra cosa no cabría en mi cabeza, Pero pregunto, ¿Si llevas años criticándome como persona, como profesional y tratando de boicotear mi trabajo, tú que pintas en el entierro de mi padre? ¿Afán de protagonismo, de quedar bien, de que los jefes vean lo buena que eres?. No sé qué mueve a las personas, pero me apena ver que pocas veces son los buenos sentimientos.

Buenos días y feliz semana. La próxima intentaré que sea una entrada más amena, pero es que me servís de psicólogo. Os aguantáis :)

jueves, 22 de noviembre de 2012

PERSONAJES

Hoy traigo una entrada potente. Me he sentido ligeramente decepcionada por alguien y tengo que contarlo. Ligeramente porque era algo que me olía desde hace tiempo. Pero estas cosas son así, por mucho que te digan que alguien es malo malísimo, mientras a tí no te haga nada, no tienes por qué cambiar tu opinión.
Qué pensaríais si os digo que ayer me di cuenta que alguien que conozco aúna en su ser las "virtudes" del egoismo, egocentrismo, victimismo, afán de protagonismo y poder de manipulación. Sí, para salir corriendo. Eso mismo pensé yo ayer y huí. Mira que yo le iba viendo detallitos a la mujer y pensaba: bueno, tiene su personalidad. Bueno, no puede agradar a todo el mundo.
Pero ayer desplegó todos sus encantos a la vez. En solo dos acciones fue capaz de dejar ver su verdadero yo y dejar detrás un rastro de devastación curioso. Y lo más curioso es que encima la ofendida es ella. La que se ha sentido dolida es ella. Y la señora que no va a entrar en discusiones es ella. Me encanta.
Yo tengo defectos a mogollón: soy cabezota, no me gusta que me digan mis errores, soy susceptible con mi aspecto físico, doy muchas vueltas a las cosas y soy bastante crítica, que no criticona. Pero no soporto a la gente que cree que el mundo gira a su alrededor y que todo lo que se hace es por ella o contra ella. Esta gente que consigue darle la vuelta a una frase y poner patas arriba un grupo entero de personas en dos minutos. Seguro que todos conocéis alguna persona así. Pues yo no puedo con ellas. Igual que no puedo con la gente que permite a estos sujetos hacer y deshacer a su antojo con un: bueno, si ya sabes como es; bueno tú tranquila; bueno, ya se le pasará. Bueno, pues a mí no me gusta que me manipulen ni que me hagan sentir culpable por nada, menos aún cuando he actuado de cara y de buena fe.

Bueno, que no os quiero aburrir, que de esto que hablo todos sabéis historias mil y no voy a descubrir nada nuevo. Aprovechando que hablo de payasos le mando un abrazo enorme a Miliki allá donde haya ido por todas esas tardes que me hizo pasar con mi bocadillo de salchichón y mi hermana al lado. Gente que hace el mundo un poco mejor no debería desaparecer nunca.

martes, 13 de noviembre de 2012

MI PAPÁ Y MI MAMÁ

Esos padres de los que me he quejado día sí día también desde que tengo uso de razón hasta que he cumplí más o menos veinte años. Esos padres que me obligaban a estudiar, me castigaban por llegar tarde, no me dejaban pegarme ocho horas enganchada al messenger. Esos que parecían los monstruos más horribles del mundo cuando no me compraban algo. Pues esos, señores y señoras, son unos auténticos cracks. Cuando he tenido edad suficiente, y qué lástima no haberla tenido antes, me he dado cuenta de que han hecho todo por mí, que cosa que he necesitado, ojo NECESITADO no querido, me la han dado sin dudar. Cada vez que Athenea se ha pegado un tropezón o se ha caído por un barranco profundo ahí han estado para recogerla, y cuando Athenea ha sacado uñas y ha odiado al mundo han esperado a que estuviera más en su sitio para correr a curarla.
Y a qué viene este arranque de amor absoluto, os estáis preguntando. Viene a que ayer tuve una conversación con mi padre en la que en cosa de cinco minutos me partí de risa, me sorprendí y me emocioné. Y eso no tiene precio. Por circunstancias mis padres viven ahora mismo en ciudades diferentes. El trabajo es lo que tiene. Mi padre va a casa todos los fines de semana y siempre que pueden ahí corre el uno a ver al otro. Ayer, estaba echando un ratico al teléfono con mi padre, cuando me dice: "espera que suelto el teléfono un momento". Y le oigo que empieza a hacer ruidos, a moverse, y de pronto escucho: "pero esto,¿dónde tiene las mangas?¡La madre que lo parió que no sé si está del derecho o del revés!. Y me lo estaba imaginando con un jersey diabólico de una sola manga o algo así. Pues no, coge el teléfono y me dice que es que mi madre le había prestado la batamanta que le trajeron los Reyes el año pasado para que no tuviera frío, y que no sabía como cojones se ponía aquello. Los siguientes minutos de conversación estuvieron intercalados con "tía, esto como caliente", "joder joder joder si no me hace falta calefacción", "oye, pues es un invento la cosa esta".
Cuando ya llevábamos un buen rato, él en su sofá con su batamanta azul eléctrico y yo imaginando la escena, me dice que tiene que colgar que tiene una cita. Yo, ingenua de mí, supongo que van mis tíos a cenar, que viven allí. Y me dice: "no, he quedado con tu madre" ¿Cómo? Mi madre está a unos 500 kilómetros. Ahí ya pensé que papá estaba chocho. Pero no, he ahí la sorpresa: Papá y mamá tenían una cibercita. Al más puro estilo adolescente habían quedado para encender el Skype y compartir cena. Me dejó mi santo padre muerta matada del todo. Eso sí, él, por supuesto, con su batamanta, que una cosa es ser moderno y otra tonto y pasar frío. Quién me iba a decir a mí, que mis padres, sexagenarios casi, iban a compartir una cena vía Skype porque se echan de menos. He ahí mi estupor y mi momento de tiernez a partes iguales.
De lo que pasó después de la cena es algo que nunca se sabrá porque es algo que no quiero ni imaginarme, pero ole mis padres manteniendo una llama que se encendió hace casi 35 años y que parece que alumbra más fuerte que nunca.
Lo dicho, mis padres son unos cracks.

Buenos días y feliz martes.

lunes, 12 de noviembre de 2012

HAY QUE MEDIR LAS PALABRAS

Señores repartidores que vais a las casas a hacer entregas de compras, flores, cartas y demás enseres, tengo un par de consejos. El primero es sencillo y directo: si se pacta una hora de entrega de 18:00 a 20:00 no llaméis a las 15:00 diciendo que estáis de camino y llegáis en quince minutos. No quiero recibir a esa hora, porque estoy comiendo, porque mi rubio se está echando la siesta y porque el mi momento perfecto para poder estudiar sin que nadie me interrumpa. Y ya que soy buena gente y no te hago darte la vuelta para volver a la hora acordada, tarda quince minutos de verdad, no 45 y me tengas ahí esperando con cara de pez.
Segundo consejo: la tecnología está bien, pero por dios, volved al papel, que firmar en una maquinita es una tortura. Soy zurda, voy arrastrando lo que escribo, con lo cual salen cosas raras en mi firma. Mi dni bien podría estar escrito en algún avanzado lenguaje extraterrestre porque no se entiende una leche. Y me da miedo que se me caiga la máquina al suelo mientras usted me mete prisa, no me da tiempo a soltar el paquete en el suelo y hago malabarismo con el pie izquierdo para que mis gatos no escapen de excursión por las escaleras.
Tercer consejo: a mi parecer el más importante. Señores y señoras, midamos las palabras. El sábado, por alguna razón que no alcanzo a comprender, mi suegra encontró una oferta buenísima de una lavadora y nos la ha regalado. La traían de 18:00 a 20:00 pero ha llegado a las 15:45. Cuando el chico ha llamado a la puerta y he preguntado quien era me ha respondido: SOY LA LAVADORA. ¿Cómo que eres la lavadora? ¿No vienes con un señor? ¿Subes tú sola?. Claro, yo que soy así de simple me he imaginado  a la lavadora estirando un bracito de plástico para llamar a mi portal, con una maletita y las instrucciones en la mano. Es estúpido pero curioso. Y con todo, prefiero estas confusiones que no otras que me han pasado otras veces del tipo abro la puerta, el chico quiere sacar la maquinita, le faltan manos y suelta un: CÓGEME EL PAQUETE. Porque me ha pasado, y me ha costado no partirme de risa.
Y como punto final, consejo a los repartidores de publicidad: si tenemos una cestita en la puerta es para que al uséis. No llaméis una media de tres veces al día para dejarnos publicidad  porque un día voy a electrificar mi timbre y entonces tendremos un problema. Advertidos estáis.

Feliz semana a todos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

GOLPES QUE TE DA LA VIDA...

Y en este caso no la vida, sino una pared de mi casa, concretamente mi cuarto de baño. Hace dos días viví uno de esos momentos embarazosos en el que agradecí enormemente no estar acompañada. Imaginemos la situación: Athenea entra al baño con intención de lavarse los dientes. Como siempre que entro al baño gato rubio corre a subirse a un taburete y gato negro corre a meterse en la bañera. Pero yo, que esa mañana estaba más ágil que él, lo cazo al vuelo cuando ya tenía dos patas dentro y otras dos apoyadas en el bidé. Lo cojo en brazos y procedo a girarme para salir del baño y dejarlo en el pasillo. No sé cómo di el giro, si fue el espíritu de Bisbal que me imprimió una fuerza sobrehumana o qué, pero giré con tanto salero que me metí en toda la cabeza con el saliente de pared en el que está el marco de la puerta, como lo leéis. Y claro, con el brío que llevaba no fue un: uy que golpe más tonto.
Lectores de estas palabras, me metí tal galleta que me quedé absolutamente idiota por unos momentos. No sabía si soltar al gato y agarrarme la cabeza, agarrar al gato y quitarme la cabeza o agarrar gato y cabeza por igual. El caso es que gato negro salió asustado del golpé que pegué, con lo cual mi duda se despejó y procedí a agarrar la cabeza con ambas manos. No me hice sangre, no salió chichón (gracias arnidol de mis amores), pero me recorrió una sensación de calor por toda la cabeza y una jaqueca instantánea, que me dio miedo que se me hubiera roto algo por dentro.
La consecuencia de mi patosismo ha sido dos días de intensa jaqueca y novio Rubio preocupado queriendo llevarme al médico. Afortunadamente la cosa solo quedó en un dolor desgarrador y un nivel de vergüenza importante. Son de esos golpes que te avergüenza contar, como cuando tropiezas con tus propios pies o te agachas asustándote de la sombra de tu propio paraguas (¿A quién no le ha pasado?). Se lo conté a mi hermana y  estoy segura que, bajo ese velo de preocupación, se escondía la carcajada más grande que se ha oído en años. Y es que siempre he sido de género patoso, no es ningún secreto, pero nunca había peligrado mi integridad tanto como hace dos días. Me voy a tener que plantear seriamente ser un poco más cuidadosa en mis giros Bisbalinos.

Buenos días y feliz fin de semana.

lunes, 5 de noviembre de 2012

REENCUENTROS

Hace un ratito volvía yo de hacer unas cosas en la calle, unos "mandaos" como dirían en al Andalucía profunda. Iba yo en mi mundo de luz y color cuando he escuchado un "¡Hombre, hola preciosa!" y he pensado, qué ilu, piropo mañanero. Luego he visto quien era y se me ha bajado un poco el ego, pero oye, un piropo siempre es un piropo. El autor es, a ver cómo lo explico, el amigo de unos conocidos de mi novio con los que hace tres años tenía un equipo de fútbol. Vamos, un conocido de hola y adiós.
Pues ni mucho menos, se ha parado, me ha dado dos besos y la conversación se ha desarrollado más o menos así.:
-¿Qué tal? ¿ Cómo está el rubio? tía cuánto tiempo, es que claro como ya no voy a jugar al fútbol porque me tienen que operar la rodilla y tengo una luxación y una tendinitis y bueno, que me he echado una novia picoleta y claro he tenido que quitar el whatsapp y todo porque se enfadaba porque conocía muchas tías y además claro, como me echaron del curro y los he denunciado que he tenido que pagar 9000 pavos al abogado por adelantado que menos mal que me han ayudado mis padres porque está la cosa negra y bueno, como a mi novia la han destinado al sur que seguramente me vaya con ella a ver si mi suegro me ayuda a encontrar trabajo, y si me voy pues ya no nos veremos, porque mira que hace tiempo que no nos vemos desde aquel día que os vi desde el coche y a tí ya no te veo por el cole y al rubio no lo veo porque ya no estamos en el equipo, que si eso dame vuestro teléfono y un fin de semana quedamos a tomar algo.
Buaaaaaaaaaaaaa. No, no hay puntos, yo no intervengo. ¡Es que no me ha dejado! Y encima me he quedado tan fuera de juego que, por maja, por no fastidiar a mi novio, le he dado mi teléfono. Porque digo yo, ¿cómo le niegas el teléfono a una persona que te lo pide?. En según qué circunstancias sí. Un tío pesado de un bar, una venta telefónica, pero en este caso he sido incapaz del todo.
Y me he ido de allí con una cara de pez y una sensación de por dios que no nos llame... Si cuando yo digo que empatizo...
¡FELIZ LUNES!

viernes, 2 de noviembre de 2012

EMPATIZO MOGOLLÓN

Sí, es algo que me ha pasado desde pequeñita y nunca he comprendido. Yo de pequeña era, vamos a ser sinceros, una bola con gafas y tímida a más no poder. Actualmente soy menos bola, las gafas las llevo cuando estudio y no me preocupan lo más mínimo y la timidez me la quito a patadas aunque me cueste. Y por alguna razón que no alcanzo a entender, mucha gente me escoge como su confidente y me cuenta cosas que son embarazosas, escabrosas, preocupantes, felices,..., todo tipo de noticia suele recaer sobre mí.
Los más increíble es que me pasa incluso con gente que me acaba de conocer y me dice un: te lo cuento a tí porque sé que no lo vas a contar/ sé que puedo confiar. Y entonces yo me pregunto ¿por qué?. Me gusta que la gente confíe en mí y me gusta que la gente vea en mí alguien en quien poder apoyarse, pero no sé qué tipo de aura emano para que esto me pase tan a menudo.
Voy dos veces a una tienda y la chica me cuenta lo que le pasa con el marido, voy a depilarme y me llevo de regalo la historia de la depiladora y su suegra. En estos momentos me está escribiendo una persona que me saca veinte años y necesita contar algo y me ha elegido a mí.
Supongo que hay veces que la intuición no siempre es en negativo. Muchas veces conocemos a alguien y, sin saber por qué, no nos gusta, no nos cae bien  o le vemos un puntito raro. Pero en otras ocasiones parece que pasa al revés y vemos lo mejor de alguien con solo hablar dos minutos. Me gusta pensar que a lo mejor yo soy una de esas personas, pero siempre he sido tan mía, tan celosa de lo mío, tan tímida, que me cuesta pensar que puedo dar esa proyección a los demás.
Y pensaréis: qué rollo tan raro ha soltado hoy esta mujer. Pues sí, pero de todo hay que hablar en esta vida, digo yo.

Buenos días y feliz viernes.

martes, 30 de octubre de 2012

FRIO

Oye, es que estoy encantada de la vida con el frío que hace. Cada vez que tengo que salir a la terraza a limpiar el arenero de mis gatos maldigo el frío; cada vez que vuelvo a casa más tarde de la cuenta o me levanto al baño por la noche maldigo el frío. Pero la realidad es que lo adoro. Salgo a la calle, me da en la cara y me da la vida. Yo no soporto el calor, sudar, dar vueltas en la cama sin poder dormir. Y hoy hace un día gris, con viento y mi termómetro marca siete grados fuera, quizá un poco exagerado mi termómetro. Y yo estoy tan contenta.

Por lo demás, mis últimos seis días han sido tan surrealistas que no sé ni cómo contarlos. El viernes terminé en un pueblo a dos horas de mi casa para rescatar una gata robada a un señor que mide 2x2. Me llamaron loca y de todo, pero solo oir llorar a la dueña cuando conseguimos lo imposible me valió la pena. Nos dijeron que la gata había salido del país y no lo creímos. Y alli me fui con otra compañera a hacer no se sabe qué. El subidón tremendo, pero ahora, a toro pasado, te das cuenta de la locura tremenda que hice. Pero claro, esto lo entiende quien tiene una mentalidad como la mía. Para los demás seré en breves la pirada de los gatos. De todas formas creo que cada uno en la vida tiene su manera de realizarse. Yo estoy en paro, sin ganas de estudiar y sin nada en qué ocuparme. Así que cada vez que consigo que un felino sea feliz, o ver un humano con cara de bobo cuando le entregas su gatico en adopción, me vale por todos los desvelos que tengo.
Así que entre frío y gatos, estos días el agobio por qué pasará mañana es menor y más llevadero.

Besos para todos.

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Y?

¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que no tienes ganas ni de echar un polvete?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que hasta tus pobres gatos te estresan solo por estar jugando?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que no te apetece hablar con personas con las que antes podías hablar horas?.
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que te molesta ver que son tus padres los que llaman al teléfono y no tienes ninguna buena noticia que darles día tras día?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que hoy no te levantarías de la cama?.
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que cualquier pequeña tarea se te hace un mundo?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que vives aburrida, pero tampoco quieres tener la más mínima responsabilidad y hasta encender el ordenador te molesta?
¿Y qué pasa cuando te das cuenta de que vives por vivir, porque hay que pasar las horas, hasta que pase algo nuevo?.
¿Qué pasa cuando asumes que estás triste y derrotada?.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

SENTADITA EN MI CASITA


Y así una y todas las mañanas. La variante es que hoy estoy con una manguita larga y unas zapatillas un poco más abrigadas. Bendito otoño qué ganas tenía de que llegaras. Realmente yo pretendía que mi blog fuera un lugar de anécdotas y disparates varios pero, como me dijo ayer mi padre: hija, es que no vas a llamar nunca para dar una buena noticia?. Oye pues no hay manera. Tengo un gato con hongos y una campana de plástico en la cabeza, una asignatura aprobada en la que la profesora se ha confundido y me ha suspendido, unos papeles del banco que tenían que haber llegado hace tres días y que no aparecen, una familia que sigue estando pirada, una herencia por la que tengo que pagar casi 30.000€ para poder disfrutarla, una academia de inglés que ya ha retrasado su inicio tres veces y una única clase particular que supone todo el dinero que ingreso en mi casa.
A mí me parece que el karma me está vacilando, porque vive dios que yo no soy tan mala como para que no me den ni una alegría chiquitica. Además ando horrorizada viendo todo lo que pasó en Madrid en el 25S. Es necesario, era inevitable, pero me pregunto ¿servirá para algo?. Porque no veo yo al gobierno muy por la labor de darnos una tregua. He visto varios vídeos con cargas policiales y demás, y me sorprende la facilidad con la que la gente está echando pestes de los policías, que sí, que se han pasado en muchos casos, pero no se dan cuenta que eso está desviando la atención de los verdaderos culpables de todo. Estamos dejando de hablar del gobierno para hablar de los policías. Que dicho sea de paso y que no se me enfade nadie, en más de una ocasión han sido los manifestantes los que han empezado agrediendo. Que luego a los policías se les ha ido la mano agrediendo a todo el que se ponía por delante, cierto, pero el grupúsculo de manifestantes no pacíficos tienen gran parte de culpa de lo que ha venido después. Y otra vez, dejamos de hablar de los verdaderos asesinos de la democracia española. Rajoy y sus secuaces. ¿Hasta cuándo tendrá que pasar hambre el pueblo para que se den cuenta de que lo están ahogando y matando de hambre? Todos sabíamos que había que hacer sacrificios, pero es que los sacrificios los están haciendo los mismos de siempre, y los otros a vivir como reyes.
Que por cierto, el Rey, ese otro que tal. Me parece estupendo tener una figura que nos represente en el exterior y dé una supuesta buena imagen. Pero me gustaría tener un rey que tuviera voz y voto y pudiera mandar a tomar por culo al gobierno. Me gustaría tener una constitución en la que se contemplara que se pudiera echar a un gobierno que no cumpliera sus promesas. Me gustaría tener una democracia real, unas elecciones abiertas, tener algo más que un bipartidismo rancio. Creo que lo que me gustaría es irme a un país más avanzado. Ay Finlandia, cuántas lecciones deberías darnos.

Vamos a darle a la semana una oportunidad de mejorar, que todavía está por la mitad.

Buenos días.

viernes, 31 de agosto de 2012

VOLTERETAS

La semana está siendo un auténtico asco. Mi familia me sigue sorprendiendo día a día. Cada hora que pasa le tengo más asco y me avergüenza más saber que una parte de mi sangre pertenece a gente de esa calaña. No me cansaré de decirlo: benditos padres y bendita hermana me tocaron en suerte, porque el resto, mierda.
No he estudiado nada, ni tocar un libro. Si mi chico quiere averiguar si he estudiado lo tiene fácil. Mis libros tienen polvo, el sofá tiene el hueco de mi culo hecho y no paso más horas en la cama porque se me olvidaría cómo se anda.
Yo no sé por qué estoy tan asqueada de todo, pero sé que no quiero seguir así. Lo malo es que ni mi cuerpo ni mi cabeza responden. Cuanto más me animo para hacer algo, más estático se queda mi cuerpo. Eso sí, por alguna razón, ahora barro el suelo de la cocina tres veces al día. Creo que estoy pirada.
Agradecería una solución a este estado de ánimo que me tiene sin rumbo, porque si me pierdo más no sé si voy a saber encontrarme. Con lo que me gusta a mí contar monólogos, anécdotas y sucesos varios, y no me sale ninguno. Prometo enmendar mi conducta algún día, si la vida me da un respiro.

Buenos días.

lunes, 20 de agosto de 2012

HASTA EN SUEÑOS SE OYEN VERDADES

Esta mañana me he levantado de mala leche. No sabía bien por qué era hasta que he recordado lo que he soñado esta noche. Llevo varias noches soñando que estoy con mi familia y me toca volver a casa, y en el sueño siempre me pongo triste porque cada vez me duelen más las distancias, cosa que me pasa también en la vida real.
Pues anoche, después de haber soñado la parte correspondiente de despedidas familiares, mi sueño ha dado un salto. Estaba yo en mi supuesta casa con mis padres. Era inverno y estaba puesto el calor. Entonces se me ocurría mirar el termostato y me daba cuenta que ponía una burrada de grados. Al decírselo a mi padre nos dábamos cuenta que podía explotar, así que desalojábamos la casa mientras, inexplicablemente se prendía una cortina con una vela y se incendiaba todo. Al estar en la calle viendo como los bomberos apagaban el fuego mi padre, que es sabio tanto en la vida como en los sueños me decía: Hija, yo no sé para qué lloras. Tu vida es una mierda, no tienes trabajo, no sales por ahí a divertirte porque no tienes un duro, no tienes ya ni ganas de estudiar ni de hacer nada. Si es que esto ya es el punto final. Después de lo de la casa ya solo puedes ir para arriba.
Y es que, tristemente, hay muchos días en los que me siento exactamente así. Tocada y hundida.

Buenos días.

viernes, 13 de julio de 2012

DALLAS

Creo que se llama así. Es ese famosísimo culebrón de principios de los 80 del que ahora han hecho un remake en una de estas cadenas que se llevan tanto. En esa mítica serie se sucedían las intrigas familiares, los cuernos, las peleas por herencias,... Se podía llegar a pensar que qué retorcida mente podía idear una familia tan extremadamente mala, ladina y libidinosa. Pues yo no sé al otro lado del charco, pero aquí, en nuestra España cañí, no hay que escarbar mucho para encontrar todo eso y mucho más.
Mi familia, la versión reducida compuesta de papá, mamá, hermana y la que escribe estamos bien avenidos. Nos llamamos casi todos los días, no tenemos peleas, nos vemos cuando podemos,... Nos llevamos bien. Yo siempre he pensado que esa es la forma normal y habitual de proceder en una familia. Pero con el paso de los años me doy cuenta que es lo que debería ser pero no es lo que es en realidad. Es decir, tengo una familia en serio peligro de extinción. Los dos lectores que tengo pueden pensar, pues la mía es igual. A lo mejor es así, en cuyo caso os doy mi más ferviente enhorabuena, porque si miro a mi alrededor lo que veo no es eso.
Recientemente he podido asistir en primera fila a los inicios de una lucha encarnizada por una herencia de alguien todavía no fallecido. He visto cosas, he oído comentarios, que me parecen tan tristes, tan vergonzosos y tan carentes de calidad humana que no puedo sino calificar de hijos de puta a los que los protagonizan. No hay respeto por la vida, por la muerte o por la familia. No hay respeto por alguien que está en sus últimos momentos y que lo único que merece y necesita es un poco de atención y cariño en lugar de comentarios susurrados cuando creen que duerme sobre quién se va a quedar con qué o quién la va a cuidar esa noche, porque mire usted yo estoy muy mal y no puedo.
En estos casos hay personas que terminan con la lengua destrozada de tener que mordérsela para no decir lo que piensa de este tipo de sujetos, y desearían a su vez que otros se la mordieran a ver si se envenenaban ya. Si a todos esto añades una trama novelesca de quién puso cuernos y por qué a su marido, si el tercer hijo es del marido o del amante, una incursión en casa del futuro difunto a ver dónde está el dinero y llamadas de unos a otros para repartos iílicitos, el resultado es un cóctel digno de telebasura.
Yo, en esta vida, he intentado no ser rencorosa y no desear el mal a nadie. Y el mal sigo sin desearlo porque creo que la vida, o espero, pondrá a cada uno en su sitio. Pero tengo ganas de ver alguna cara desencajada cuando se destape todo lo que hay dispuesto en el testamento del enfermo. Desde su cama, pensando lo hijos de puta que son algunos de sus propios hermanos y sobrinos más queridos, también debe estar pensando en que, al final, ha dejado todo como tenía que dejarlo, porque toda esa calaña de buitres no va a recibir ni una palmadita en la espalda, cosa que no esperan.
Si alguien quiere escribir un libro de esto, estaré encantada de darle más datos.

Buenos días.

viernes, 6 de julio de 2012

CONSEJOS QUE NO QUIERES OIR

Ayer, hablando con mi padre de temas que no vienen al caso, me paré a pensar en lo complicado que es a veces acertar con la actitud cuando alguien te cuenta un problema. Hay gente que se queja y se autocompadece horas y horas, otros los trivializan para que no parezca importante. Los hay que echan la culpa a todos menos a ellos mismos, alguno hay que te pide consejos. Pero el resultado casi siempre es el mismo. Se te pone cara de póker, y no sabes como acertar.
Exceptuando al que te pide consejo, y a veces ni eso, por regla general, cuando tenemos un problema no queremos que nos arreglen la vida. Suele ser frecuente que cuando estás contando tus penas tu interlocutor te bombardea con: ¿Y por qué no hiciste eso? ¿Por qué no dijiste aquello?. Pues yo cogería y.... ERROR. Por lo menos en mi caso, y en el de mi santo padre, como pude comprobar,  cuando cuentas un problema, una pena, un malestar, lo que quieres es que escuchen, sin más. A mí me gusta que me dejen hablar tranquila y si me interrumpen, que sea para decirme: Es verdad, qué cabrones, anda que... Y cosas similares.
Cuando tienes un problema lo más probable es que tú ya hayas valorado todas las posibilidades, que en tu cabeza hayas repasado mil veces lo que podrías hacer, y que te venga alguien en quien quieres descargar, a decirte lo mal que lo has hecho y cómo debería haber sido todo, pues te molesta. Mi padre y yo consensuamos que lo mejor es que te dejen hablar y soltarlo todo, que todo ser humano tiene su derecho al pataleo; que te den la razón, aunque no la tengas del todo, porque el objetivo es que se te pase el malestar; que se aseguren de que se te baja la mala leche; y entoooooonces, es cuando ya, una vez pasado el calentón pueden intentar aconsejar. Entonces es cuando te pueden decir que deberías intentar tal cosa, o si has probado a hacer tal otra.
Me imagino que cada persona es un mundo, pero a todos nos gusta que nos escuchen sin que nos cuestionen, y cuando has tenido un día de mierda pienso que lo que necesitas es exactamente lo que acabo de exponer.

Buenos días.
P.D. Saludos al que creo que de momento es mi único lector :) No me gusta andar publicando a todo ser conocido que tengo blog, porque perdería un poco mi esencia. Pero todo el que quiera leer será bien recibido.

jueves, 5 de julio de 2012

BUROCRACIA

Burocracia es esa señora pesada que todos conocemos y a la que nos gustaría no haberle tenido que pedir nunca un favor. Es una mujer con cara amable que encierra en los ojos la mismísima mirada del demonio. Burocracia es una mujer, digamos, poco trabajadora. Siempre está dispuesta para tí, pero su esfuerzo te hará que lo pagues con creces. Ella te puede solucionar casi cualquier cosa, pero te pedirá dedicación absoluta: que vayas a verla cinco veces seguidas, que hagas colas interminables junto con los demás admiradores que tiene, que perdones sus despistes y no tengas inconveniente en repetir todo el proceso que conlleva visitarla.
Burocracia es como ese familiar pesado, sin el cual no puedes vivir, pero te jode que sea así. Hay días que Burocracia está cambiada, tranquila, hasta simpática, y se conforma con una corta visita. Pero no te engañes, esos días son raros, casi irrepetibles. Aprovéchalos porque no sabes si volverás a tener esa suerte. Por desgracia hay otros días en los que está más despistada de lo acostumbrado, más nerviosa, más enfadada. En esos días es posible que no saques nada de ella, posiblemente una jaqueca, diez o doce papeles nuevos y una cita para volver a verla. En esos momentos te dan ganas de huir en dirección contraria o de unirte a su causa, porque total, Burocracia podríamos ser todos si quisiéramos, o eso creemos.
Resumiendo, todos hemos chocado alguna vez con Burocracia, con mayor o menor fortuna. Últimamente se está cebando conmigo, y con algún conocido más también. Si eres de los afortunados que no tiene que ir a visitarla próximamente, siéntete feliz y disfruta los días de paz y tranquilidad, porque no duran eternamente.

Buenos días

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lunes, 2 de julio de 2012

FAUNA TUITERA

Si el bloggero es un narcisista, el tuitero no se queda atrás. Ayer, día calentito en Twitter donde los haya, estaba dando vueltas y vueltas por los tuits de los escritores más famosos del pajarito. Y me di cuenta de la intransigencia y la demagogia que hay detrás de cada nick y de cada foto. Desde que empezó la cosa, se dijo que twitter era la aplicación para los cultos y la gente inteligente. Pues me da a mi que la cosa no es tan bonita como la pintan. El tema de Rajoy y los incendios de Valencia han revelado la carita de más de uno.
Si estás de acuerdo con que Rajoy haya ido al partido de Eurocopa eres un facha, si no lo estás eres rojo, sin más ni más. Puedes ser apolitico, votar a PACMA o a la madre que te parió, que si te posicionas de uno u otro lado ya eres oficialmente facha o rojo. Y ya, de paso, aprovechamos a insultar, despreciar, incluso amenazar a todo el que opina como tú. Eso ya va más lejos de la mera condición política. ¿Por qué? ¿Por qué somos tan intransigentes? ¿Por qué no podemos respetar las ideas de otros?.
Yo soy de las que opina que Rajoy no tenia que haber ido a la final. No es bombero, no va a apagar el fuego, pero debería hacerse quedado en su país con su gente, haciendo acto de presencia, apoyando a la gente que se está quedando sin casa. Para protocolo ya estaba el príncipe. También soy de las que opina que es muy bonito pedirle a la selección que done su prima, pero no tenemos derecho. A un comercial no le pides que done su comisión, aunque la diferencia económica no se puede comparar. Pero es un dinero, que aunque desmesurado, se han ganado ellos. Además, nosotros qué sabemos de lo que van a hacer con ese dinero. A lo mejor alguno piensa donarlo y no tiene por qué pregonarlo para que todos sepan lo maravilloso que es. O se lo quiere gastar en Kalise para todos. No es justo.
Tampoco es justo cómo nos dejó el país Zapatero, ni la ley de protección de animales que tenía, ni es justo el recorte que está haciendo Rajoy ni las gilipolleces del señor Wert,... ¿Eso en qué me convierte? Facha, roja, apátrida.... Qué más da.
Lo que sí tengo claro es que me jode la intransigencia de la gente. Me jode la gente que aprovecha el anonimato de internet para amenazar, para pisotear todo aquello en lo que creen otras personas. Cada día me decepciona más la gente y creo que nos tendríamos que quitar todos la careta, que nos iría mucho mejor a todos.

Buenos días.

viernes, 29 de junio de 2012

NARCISISMO BLOGUERO

Por tercera, cuarta, quinta vez, me he propuesto la ardua tarea de escribir un blog y, lo que es el más difícil todavía, continuarlo. Cuando empecé en este mundillo era una opositora, una eterna opositora. El mundo de los maestros no es tan fácil y tan bonito como todo el mundo imagina. El blog era una manera de descargar tensiones. Pero con el tiempo dejé de opositar y dejé de escribir.
A ese blog le han seguido otros, sosetes, aburridos, de mis anécdotas, de mis frustraciones,... pero al final el resultado es el mismo: pasa el tiempo, cambian mis circunstancias y mis blogs se desvanecen.
Pues esta vez no quiero que pase, quiero un blog, quiero que me lean, o que no me lean, pero quiero escribir. Me encanta, lo necesito, aunque la musa decidió irse hace tiempo. Creo que no es un buen momento para escribir un blog, con la fiebre del tuiter, el facebook y todas estas historias. Tanta comunicación encierra un fondo narcisista curioso. Antes todo el mundo tenía un blog, pero al aparecer twitter todo el mundo veía satisfecho al instante su afán de ser leído, comprendido, respondido. Para qué escribir en un blog, si en 140 caractereres puedes decir cuántas cosas quieras y llegarán instantaneamente a un montón de personas, que tienen el mismo afán que tú de ser leído y de poder opinar de temas que ni siquiera conocen.
Bueno, pues soy una narcisista más. Necesito escribir, comunicar y que alguien, pocos o muchos, me lean. Todavía no sé por dónde irá esta idea, ni qué se podrá leer aquí a lo largo del tiempo, pero sea como sea:

Bienvenidos a este mundo de locura.